Tecnicas de Rescate Horizontal (I)

1.- Introducción:

Los deportes en la montaña evolucionan tal y como evoluciona la propia sociedad. La espeleología no puede ser de otra manera, y con unos años de retraso respecto a lo que puede ser el alpinismo o deportes de montaña, estamos reproduciendo algunos de sus problemas. Una actividad que solo era practicada por deportistas expertos se va a ver

desbordada por la aparición de otros perfiles que la sociedad exporta hacia las cavidades naturales. Podemos no estar de acuerdo e incluso disgustarnos por su presencia en “nuestras” cuevas, pero lo cierto es que tienen el mismo dere-cho que nosotros a disfrutar de estas maravillas de la naturaleza (y obligaciones de respeto, conservación y práctica segura).

Ignorar este proceso desde las instituciones deportivas, clubes y federaciones no va a hacer que desaparezca. Para la práctica del deporte no es obligatorio estar federado, como algún “alto responsable“ federativo pueda creer. Es obligatorio estar federado para poder participar en sus competiciones oficiales, objetivo principal de los clubes y federaciones según la Ley del Deporte. Si dos

deportistas desean echar un partido de tenis, solo tienen que coger dos raquetas y reservar plaza en una pis-ta. De igual manera, si deseas practicar el ciclismo, te compras una bici y te echas a la carretera. Algo tan sencillo, en ocasiones no es entendido desde el entorno federativo.

Por otra parte ya no existe exclusividad en cuanto a la organización deportiva. La Ley del Deporte reserva las competencias en la organización de competiciones oficiales, pero deja abierta la existencia de otras organizaciones y entidades interesadas en la divulgación y defensa del deporte, la Liga de Futbol Profesional, la Liga de Baloncesto, La Vuelta a España, La Fórmula 1 son ejemplos de como el deporte existe fuera del entorno federativo.

En los deportes de montaña han ido apareciendo partes interesadas que trascienden el mundo federativo y forman parte del ecosistema deportivo. Los espeleólogos ya no son los únicos interesados en el mundo subterráneo, sin embargo desde algunos ámbitos federativos aún se creen que tienen el poder legal y autoridad moral para establecer quién puede y quién no puede ser usuario de las cavidades. A la par que aumenta el número de partes interesadas en el mundo subterráneo, el entorno federativo va perdiendo, no solo autoridad moral y formal, si no desconocimiento de la realidad. Esto lleva, como en senderismo en su momento, a que los nuevos participantes de estos deportes se alejen de clubes y federaciones. Se pierde por tanto la capacidad para transmitir unos valores éticos, deportivos, técnicos y de respeto al medio natural en el que se desenvuelve la actividad, desde los que realmente poseen esos valores, “los espeleólogos de toda la vida”. Desde la Fundación ESOCAN y su Escuela venimos viendo como esta realidad cada vez está mas presente. No nos consideramos con la autoridad moral para establecer quién es digno de practicar este deporte y en qué modalidad y quién no. Desde nuestro Proyecto Visión Zero, pretendemos crear una Cultura de la Seguridad basada en los aspectos relacionados con la propia seguridad, no con los riesgos, en contraposición a otros proyectos de Gestión del Riesgo. Además como enfoque heurístico con este manual pretendemos anticiparnos a las necesidades de rescate orientadas a estos nuevos “espeleólogos”. El futuro ya está aquí.

2.   Evolución histórica de la práctica de la Espeleología

Años 50: Podemos establecer como banderazo de salida de la práctica de la espeleología moderna en los años 50. En esta década espeleólogos franceses, británicos y nacionales comienzan las exploraciones de los grandes sistemas subterráneos, de forma sistemática y organizada.

Foto Philppe Morverand

En estos años los únicos “usuarios” de las cavidades eran deportistas exploradores, con un alto nivel técnico y compromiso. A partir de este momento comienzan a desarrollarse los materiales técnicos, tácticas y estrategias que se utilizan hoy en día.

Durante las décadas de los años 50/60 y 70 el número de incidentes y accidentes subterráneos son pocos, por ser una actividad muy poco practicada y por ser practicada por deportistas muy especializados. Sin embargo los pocos incidentes que hay tienen consecuencias fatales en un alto porcentaje

Década de los 80/90: como consecuencia de los trabajos de exploración y la publicación de los mismos empiezan a darse a conocer lo que hoy son las grandes travesías subterráneas.

La publicación por parte de Isidoro Ortiz de su libro 40 Grandes Travesías puede ser el antes y el después de la aparición de una disciplina puramente deportiva de la espeleo. Si hasta entonces sólo había exploradores, ahora una parte de esos exploradores, además, comienzan a recorrer estas travesías exploradas por otros.

En estas fechas se produce el primer gran cambio en la práctica de la espeleología. Cada vez son mas los deportistas que hacen espeleología no asociada a exploración. Aunque todos ellos provienen de los grupos y clubes que están explorando. Se mantiene la conexión entre federaciones, clubes y deportistas. Durante estos años el numero de rescates se dispara. Las autoridades oficiales no están preparadas para hacer frente a esta situación y la colaboración público/ privada es efectiva pero con tensiones.

Primera década del siglo XXI: se consolida la práctica deportiva en sentido estricto. Las exploraciones continúan pero son minoritarios los deportistas que practican esta disciplina. Las federaciones son “controladas” por exploradores, ignorando otras formas de práctica deportiva moderna.

Aparecen las primeras empresas especializadas en guiados que pronto canalizan una gran cantidad de deportistas en este entorno subterráneo.

El paulatino envejecimiento de la pirámide demográfica empieza a sentirse entre los deportistas exploradores y federados. Los esfuerzos de renovación generacional son la excepción entre las estructuras deportivas, clubes y federación.

Cueva Coventosa. Red de Cuevas Alto Ason

Tanto en la última década del siglo XX como en la primera década del siglo XXI el % de accidentes de origen traumático/no traumático se mantiene prácticamente en una relación un accidente por cada dos incidentes.

Causas Nº incidentes % total
Caída 39 28 28
Agotamiento 37 27  

61

Crecida agua 18 13
Desorientación 18 13
Error técnico/planificación 11 8

Dos de cada tres operaciones de rescate se limitan a ser operaciones de búsqueda y conducción de los deportistas al exterior

 

 

 

Segunda década del siglo XXI: Deportistas ocasionales acceden a las cavidades naturales para la realización de sus actividades deportivas. Una visión cada vez mas sectaria y excluyente de la práctica deportiva, asociada a una gestión nefasta y crisis económica lleva a la suspensión de pagos y quiebra a la Federación Española de Espeleología. La formación académica de los Técnicos Deportivos en Espeleología se regula legalmente. La formación de los técnicos en espeleología se profesionaliza y pasa a ser una actividad reglada.

Deportistas no especializados en la práctica de la espeleología incorporan a su catálogo de actividades las travesías subterráneas. La proliferación de la información en redes sociales de estas travesías, la mejora en las instalaciones, la colocación de cuerdas en pasos que antes no lo requerían y el balizamiento intenso de estas travesías atraen a otros deportistas que sin tener la espeleo como su principal actividad se adentran en el mundo subterráneo.

El número de rescates por causas traumáticas se reduce sensiblemente, aumentando el de operaciones de búsqueda y acompañamiento.

Se comienza a detectar un nivel técnico especialmente escaso y un equipamiento de “fortuna” entre algunos de los rescatados.

Continúan las exploraciones como actividad de alto nivel pero residual en lo que se refiere al número de participantes. La práctica deportiva en sentido estricto continua pero el mayor volumen de usuarios en el interior de las cavidades es el aportado por las empresas de turismo activo.

Las autoridades dejan de contar con los espeleólogos en las tareas de rescate

Hoy en día: aparecen los excursionistas. El público en general accede al mundo subterráneo por su propia cuenta. El efecto de las redes sociales, de algunas empresas de turismo activo, el trabajo incansable de youtubers e influencers anima a un público poco formado a adentrarse en las cuevas.

Se re-funda la federación Española de Espeleología, pero durante estos 10 años nos hemos podido dar cuenta de que se puede hacer mucha espeleo sin ella.

Ni las administraciones, ni las entidades deportivas como clubes o federaciones hacen ningún esfuerzo de canalizar estas actividades. La ruptura entre entidades deportivas y público en general es total. Se reproduce de forma idéntica la evolución del senderismo en el mundo de la montaña.

Estos “deportistas” carecen de la más mínima formación y equipamiento adecuado para esta actividad. Desconocen por completo los riesgos y dificultades a las que se exponen…. Y son cada vez mas atrevidos.

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